domingo, 15 de abril de 2018

L'INCORONAZIONE DI POPPEA de Claudio Monteverdi

2017 fue el año Monteverdi. El genio de Claudio hizo descender a la música desde las alturas divinas a las hechuras de la carne y el deseo. Y si Claudio es un genio, un Dios, el director de orquesta Nikolaus Harnoncourt y el escenógrafo Jean-Pierre Ponnelle son sin duda sus profetas.  

"L'incoronazione di Poppea" grabada en 1979 es sublime. Deliro pensando cómo serán las otras dos de su ciclo sobre el maestro cremonense. Pura justicia sin excesos grotescos a una obra deliciosamente erótica y amoral. Un bálsamo para los sentidos y una despedida del año en su momento inmejorable.

Descarté una representació del Liceu del año 2009, la caracono me echó a patadas, aunque Poppea fuese la musa de esta sección Miah Persson, y descarté una versión concierto, las versiones concierto aquí las tenemos proscritas por sosas.

Próximamente las otras dos, aunque Claudio ya haya estado aquí.








lunes, 9 de abril de 2018

HATARI!

Vacaciones en África.No creo que Howard Hawks estuviese viendo películas de Antonioni o de Rivette. Creo que la Historia (del Cine o de lo que sea) es mucho más apasionante de lo que se escribe y se producen puntos de ruptura en los lugares y en los momentos más insospechados. Larguísima, 150 minutos, sin relato conciso y concreto propiamente dicho con sus tres partes delimitadas, bifurcada en varias direcciones, llena de escenas dilatadas y tiempos muertos de los que desentenderse si se quiere. Casi cine experimental. Escenas morosas de trabajo, tan morosas como solo el trabajo puede serlo, y escenas de ocio, diversión, distensión, amistad y amor. 

Aún repleta hasta las cejas de todo el código ético de Howard Hawks, sin duda "Hatari!" (1962) no se parece a ninguna otra película de su filmografía, es una de las películas más libres y radicales que pudieron hacerse en el cine industrial USA de los 60, a la par de "Psicosis" o "Los pájaros", más cercana a lo que sería John Cassavetes y sin duda, sin duda sorprendentemente hermanada con otras maravillosas vacaciones, las que filmara una década más tarde Jacques Rozier en "Du cote du Orouet", se parece más a ella que a cualquier otra película de Hawks, por mucho grupo humano en peligro que haya en varias de ellas. Al igual que "El Dorado", depuradísima, se parece más a cualquier peli de Bresson o Dreyer que a su antecedente más obvio "Rio Bravo".

La semana que viene la ópera de abril pero tras el paréntesis un pequeño apunte más sobre Rozier.

domingo, 1 de abril de 2018

NOVELAS MARZO 2018


LEJOS DEL MUNDANAL RUIDO: Magnífica novela de Thomas Hardy que me impresiona mucho más por cómo cuenta que por lo que cuenta. Una mujer entre tres hombres con un desarrollo y una resolución muy por debajo del poder y la emoción de la prosa de este señor. ¡Ay, Batsheba Everdene!.


LA VERDADERA VIDA DE SEBASTIAN KNIGHT: Con el timbre característico de la prosa de su autor pero con un impacto menor al de sus dos obras maestras "Lolita" y "Ada o el ardor". Una velada crónica de la Europoa de entreguerras a través de la exploración de la imaginada figura de un escritor investigado por su hermano, su doble...con un vago eco de "Desesperación".


NOCHE FANTÁSTICA: Recopilación de relatos cortos de Zweig que tienen en común un humanismo que reivindica el valor del altruismo como transformador de la persona y de sus semejantes. "Escarlatina", "Noche fantástica" o "El pago de una deuda atrasada" son lo mejor del volumen, sin menoscabo de logros del resto. Un caso en el que valores y categoría literaria van de la mano.


ZAMA: Sugestiva lectura que tiene un enorme interés, acompañada o sin acompañar del reciente estreno de su versión cinematográfica.

PELÍCULAS MARZO 2018 (23)


























lunes, 26 de marzo de 2018

APPUNTI PER UN'ORESTIADE AFRICANA+SOPRALUNGHI IN PALESTINA



Buscando sin éxito "Sopralunghi in Palestina" me he topado con "Appunti per un'Orestiade africana" (1970). No puedo decir que esté sorprendido dada la admirable personalidad intelectual de Pier Paolo Pasolini pero sí que da qué pensar si es el cine de gran espectáculo el que está en crisis hoy en día o nos lo hemos tragado y no vemos que el verdadero problema está en el cine de "arte y ensayo", pobretón y encallado en consignas del tres al cuarto. Película radiante, rutilante, pletórica, sublime, magistral. 
Recorre Pasolini Tanzania y Uganda tomando notas para su Orestiada africana trazando dudosos paralelismos entre la tragedia de Esquilo y el despertar de los "jóvenes países africanos" a la democracia y al consumismo. Mientras tanto los estudiantes del continente de la Universidad de Roma son entrevistados por él desafiando algunas de sus convicciones y quedando sumida la película en una irresoluble conclusión que...Es innecesario explicarlo todo pero si alguna vez existió el placer de filmar, de viajar, de amar, de leer, de pensar, de discutir, de intentar conectar, relacionar, entender, si alguna vez existió el placer de dudar y de así alcanzar la lucidez, ese placer se llamó Pasolini.

Una vez encontrada, "Sopralunghi in Palestina" es una maravilla que tendría que venir como extra en todas las ediciones de "El evangelio según San Mateo". Y no viene. Muy mal. Las localizaciones para una película imposible que no llega a hacerse. Pasolini recorre y descubre los lugares originales de la historia evangélica pero no encuentra lo que se supone que debería encontrar:el mundo de ayer. 
Luego rodaría la película prácticamente enterita en Italia, salvando alguna localización marroquí según la imdb. Cómo la película hecha es más auténtica, no siendo en realidad auténtica. Cómo la autenticidad no siempre se encuentra en la realidad.
Es una maravilla que da para mucho, aún así me crea un problema semántico, porque si ésta es una maravilla, cómo llamo a la primera que he reseñado. Apuntan en no pocos lugares que "apuntes" quizás sea su mejor película, y no me parece descabellado.

lunes, 19 de marzo de 2018

L'ARGENT (1928)

(Me encanta el anuncio de Grand Marnier en un momento cumbre). 

Les contaré que he experimentado un profundo sentimiento de felicidad viendo "L'argent" (Marcel L'Herbier, 1928). 

Me ha transportado a siete veranos antes cuando descubrí "Spione" de Lang, para mí su mejor película muda, y no tanto porque tengan que ver (coinciden en la añada, primavera para Lang, día de Navidad para L'Herbier), sino porque ambas no solo son deslumbrantemente entretenidas en el mejor y más digno sentido de la palabra sino que son inagotables, de no cansarse de seguir la trama sin perder comba, de desear que no termine, y de mirar y volver a mirar detalles de su puesta en escena y aquí en particular de sus decenas de movimientos de cámara creativos, logrados, expresivos, que siempre dejan con hambre de más. O sea no solo es entretenida sino que además es entretenida. 

No es desde luego L'Herbier un tapado, está en todos los libros de cine, pero los cinéfilos de clase media no lo teníamos en la órbita más inmediata. Ante el descubrimiento de semejante obra maestra habrá que tenerlo más presente en la agenda.


jueves, 15 de marzo de 2018

ROMÉO ET JULIETTE de Charles Gounod

La foto de portada actual del blog la obtuve en el intermedio de esta función. Inconfundible mi mal manejo del móvil y mi pésima gestión de esos destellos de luz.

Tarde lluviosa de Liceu. Nos anuncian que Saimir Pirgu tiene una grave bronquitis y que podría toser durante al representación, una manera como cualquier otra de mantener la atención sobre una actuación, dos toses le cuento.

Se estrena el 27 de abril de 1867 en París, ocho años después de la celebérrima "Fausto", y la hemos visto en un montaje de Stephen Lawless, coproducido entre Liceu y Santa Fe Opera, ambientado en la Guerra de Secesión americana aunque en el libreto no se haga ninguna mención a la época, que es la época en la que se estrena la ópera. Un decorado formado por lápidas, entendemos que de fallecidos en el conflicto.

Los tres primeros actos poseen la colorista música de Gounod y los dos finales su arte para el crescendo dramático, en la línea del "aria de las joyas" faustina. El aria del bebedizo de Julieta (Dieu! Quel frisson court dans les veines!) me ha parecido aún más emocionante que la conocida "Je veux vivre" del primer acto.

Iba a ver a Aida Garifullina pero ésta decidió tiempo después de poner las entradas a la venta, muy legítimamente, reducir su jornada. Estas casuísticas, muy habituales en el mundo de la ópera, lugar donde parece absurdo elegir función por un cantante, nos han llevado hasta Katerina Tretyakova, que ha sido dueña y señora de la función, sobre todo tras el descanso y siendo además la triunfadora ha arrastrado en los aplausos finales a un Pirgu que no quería saludar, sabiéndose justito de fuerzas.

Al igual que hice con "Fausto" pongo la música del ballet, que llevaban habitualmente las óperas francesas y que hoy en día nos suelen llegar sin él. Una estupidez, a nadie le hubiese molestado pasar 20 minutos más en el teatro y Pirgu podría haber tenido más tiempo para aspirar el ventolín.





lunes, 12 de marzo de 2018

HOMBRE DEL OESTE

Hacía muchísimo tiempo que no veía un western, sin contar las aportaciones canónicas y para mi casi bíblicas de Ford y Hawks. "Man of the west" (1958) siempre fue mi preferido de Mann, en parte porque los de Stewart solo los he visto una vez cada uno en tv y de éste guardo copia en dvd. Pasados los años y dando muchas vueltas la vida, ahora, desde esa falta de costumbre, me parece una extrañísima y un tanto incómoda mixtura, no necesariamente mal resuelta, entre las personalidades del californiano Mann, que habría hecho unas magníficas películas en el cine mudo, y la dramaturgia del neoyorkino Reginald Rose, que ya había escrito "Doce hombres sin piedad", y entrega una adaptación tan claustrofóbica y dialogada como las deliberaciones de su jurado, tan propia de dramaturgo televisivo de la época, que unida a la interpretación Actor's Studio de Lee J.Cobb y a la omnipresente música de Leigh Harline crean una mezcla desconcertante y atractiva entre lo algo aparatoso de sus sonidos y lo sublime de sus imágenes.



lunes, 5 de marzo de 2018

VERÓNICA

Iniciamos una sección discontinua llamada PRISMA, no necesariamente un a favor y en contra:
Por Milan Vargas:


“Una renovación del género de cine de posesión por la vía de la sencillez.”

El cine español está en forma. Hace algunos años, el cine de terror y fantástico ya apuntaba maneras.
Con Verónica, Paco Plaza propone renovar el cine de posesión, sin buscar una disrupción sino que opta por la via de la sencillez. Al igual que “El Exorcismo de Emlily Rose” (también sencillo y eficaz), el director se basa en un hecho real desarrolla un relato que puede ser interpretado de distintas maneras en clave psicológica o espiritualista.

A pesar de la juventud de los protagonistas la interpretación es muy buena igual que la del resto del reparto. Los diálogos son eficaces, y la manera de filmar perfectamente al servicio del propósito narrativo, con una dosis de claustrofobia en versión vallecana.

Los efectos son relativamente sobrios y efectivos sin abusos de efectos especiales. Los giros no son demasiado previsibles afortunadamente en un género que ha abusado de los mismos códigos.

La elección de dos canciones de héroes del silencio (maldito duende y hechizo) me ha parecido genial, ya que su manera de cantar siempre me pareció contener una amenaza latente que encaja con el propósito de la historia (puedes reírte querido lector pero si ves la película es probable que entiendas lo que quiero decir…o no en tal caso vuelve y apedréame).

El otro punto fuerte del guión es que los personajes o documentos que aportan explicaciones plantean tantas preguntas como las que aportan lo que da un regustillo lovecraftiano al asunto.


En conclusión en la humilde opinión de un servidor, Verónica confirma la fortaleza de la escuela española de cine de terror en la misma senda que los numerosos éxitos anteriores que han deleitado los amantes del género y los excursionistas ocasionales.



Por Sergio Sánchez:


Lo que más me gusta de "Verónica" se acaba convirtiendo a la vez en su pequeño, curioso y divertido defecto. Es una orgullosa y fiera perteneciente a la tradición del terror interior. Es decir, los fenómenos paranormales funcionan como proyección de un tormento interior, en este caso una adolescencia absolutamente disfuncional en múltiples sentidos (madre ausente, padre fallecido, rutina opresiva a cargo de la casa, simbólica y quizás demasiado subrayada ausencia de menstruación...). Con eso no quiero decir que los fenómenos no existan pero francamente no es un asunto de mi interés. A medida que el metraje se desarrolla la brecha entre la enajenación de Verónica y la adolescencia de sus amigas se hace cada vez mayor. 

Lo extraño y que acaba teniendo una culminación esperpéntica es que en medio de una progresión del misterio bastante bien controlada, y que no acaba con un tiovivo insoportable, se intercalen dos conversaciones que sobreexplican lo que les describo (con la monja y con la madre) y una tercera escena en pleno clímax de diálogo de Verónica consigo misma que es ya directamente un power point sobre la cosa ésta tan interesante del "terror interior". Sólo le falta exclamarse a si a si misma en pleno meollo "soy como la prota de The innocents, como la de Rosemary's baby, como la de Dark water, como la de Images...¡soy un personaje de Henry James!". Lo del policía es una bonita manera de coronarlo pero insisto en que no me interesa tanto. 

Muy maja y muy conseguida la película, Paco Plaza, pero nos quedó muy claro por qué terror apuesta y en que tradición se enmarca. No insista más.



jueves, 1 de marzo de 2018

NOVELAS FEBRERO 2018



LA CASA DE LA ALEGRÍA: Las grandes novelas proporcionan un extraño sentimiento de certidumbre. Ante lo inesperado e imprevisible de la vida, ante lo que aún no ha sucedido y quizás no suceda nunca, se puede estar seguro que existe un depósito inacabable de novelas magistrales dedicadas a curar y consolar, incluso de forma preventiva.


EUGENE PICKERING: La lectura tiene sus particulares efectos Kuleshov. Asalté una vez más una obra larga de Henry James y se me hizo muy pesado el capítulo I de "Las bostonianas", leí esta sublime obra corta y acto seguido cayeron seguiditos y sin pesar los siete primeros capítulos de la novela. Luego me desfondé completamente sobre la veintena de capítulos y volví a dejarla. El Henry James de las distancias largas queda aplazado sine die, el de las cortas me parece enloquecedor.


VALOR DE LEY:Desayunando fuera al terminar "Valor de ley" de Charles Portis, no solo ha sonado en la cafetería una canción folk preciosa que me ha estremecido hasta el tuétano que no podía ser más adecuada sino que me he enterado, o he recordado, que Rooster Cogburn tuvo un papel poco claro en la guerra del condado de Johnson. Espero encontrármelo la próxima vez en "La puerta del cielo". El Arte es una inmensa comedia humana.



LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO:Programa doble para un día lluvioso y frío. Una maravilla cómo se relaciona el combo entre si. Sillitoe abre las puertas en 50 páginas y Richardson arma casi dos horas de estupendísima película entrando por todas y cada una de esas puertas.Tengo un enorme vacío con el free cinema, una buena manera de descubrirlo podría ser a través de sus obras literarias. Richardson y el clásico de Fielding, Karel Reisz y otra vez Sillitoe...Schlesinger y Hardy...



RUMBO AL MAR BLANCO: Consumida en un incendio en 1944, su primera esposa Jan Gabrial reveló en el año 2000 la existencia de una temprana versión y fue finalmente publicada en el año 2014. Un texto enigmático, fascinante, con multitud de monólogos y referencias culturales (mucho Melville y mucho Hawthorne), un poco a la manera de Joyce pero también íntimamente conectados con la peripecia humana de "Bajo el volcán", con una mujer entre dos hombres que esencialmente son el mismo y un horizonte de redención y lucha y toma de partido. Llegada a su segunda mitad puede resultar y de hecho resulta bastante plomo y repetitiva, bueno, la reverenciada "Bajo el volcán" tampoco resulta sublime sin interrupción. Eso sí, el último capítulo, reconstruido a partir de anotaciones ha quedado hermosísimo y ése es muchas veces el sabor de boca que dejan las novelas.



ROMEO Y JULIETA: Además del James de larga distancia, otra deserción del mes ha sido "La filosofía en el tocador", que no tiene ni 200 páginas y ha sido abandonada en pleno e insufrible panfleto "Franceses", situada a los dos tercios de la obra, no tan lejos del final. Me puse a leerla inspirado por esta época de corrección política y cabe decir varias cosas. Que no estoy escandalizado en absoluto. Que tiene ideas interesantes, dentro de su pensamiento ilustrado revulsivo, hasta que empieza a repetirlas hasta la náusea. Que si creí que Henry Miller era un pelma, al que no me he vuelto a acercar, el Marqués de Sade lo supera con creces. Que la obra es repetitiva hasta decir basta. Que necesitaría un croquis para entender bien quién se la mete a quién y acaba por no importarme en absoluto, muy rápidamente deja de importarme. Y que cuando transgredes a cada punto y coma acabas aburriendo a las ovejas porque acabas normalizando esa transgresión de un modo patético. Que quizás el toque político y filosófico haya podido ennoblecer la obra pero aunque parezca mentira viniendo de una novela del siglo XVIII y de un autor del que se lleva 300 años hablando a mi me ha parecido una basura intragable, que por supuesto debe existir y no debe prohibirse porque se prohíbe sola, cae por su propio peso.

En cambio para coronar el mes retomo a Shakespeare casi 30 años después de mi encuentro adolescente con su obra. "Romeo y Julieta" es una obra maestra, una de las poesía teatrales o teatro en verso más deslumbrantes, sobrecogedores y bien armados jamás escritos. Solo cabe fijarse en lo fiel que le fue el libretista de "West side story", aunque hiciera cambios pertinentes, inteligentes y bien medidos.

La conmovedora belleza del verso de Shakespeare, incluso traducido, sí que es verdaderamente transgresora, sí que importa.

A la mitad de un Thomas Hardy que contaremos por aquí el mes que viene...

PELÍCULAS FEBRERO 2018 (5)






miércoles, 28 de febrero de 2018

TOMORROWLAND

Disney's TOMORROWLAND..Casey (Britt Robertson) ..Ph: Film Frame..?Disney 2015
¿Mejora el mundo?, ¿tiene arreglo?, ¿vamos por buen camino?. A tenor de lo que ustedes conocen, la mayoría por vía de los medios de comunicación, supongo que la respuesta es obvia: no. No sólo eso sino que nos estamos despeñando por el barranco como especie, no sin antes haber despeñado al resto de especies.
Con todo lo que sabemos tener motivos para el optimismo suena a obsceno. Sin embargo cabe no tener las cosas tan claras, y dudar tanto acerca de nuestro progreso, ¿cómo es el mundo ahora y cómo era hace cien años?, dudar sobre cuánto se está haciendo y dudar sobre qué potencial y qué margen de mejora tenemos.
En el año 2000, 189 países miembros de Naciones Unidas acordaron ocho objetivos de desarrollo a conseguir en el año 2015, que acaban de ser reevaluados, extendiéndose la lista de objetivos a los ahora llamados objetivos de desarrollo sostenible.
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La reevaluación arroja un balance agridulce, y la consecución mayor o menor de los objetivos va por barrios (o por países). Pero los esfuerzos, lejos (o a pesar de) intereses políticos, militares, económicos o religiosos están ahí. Múltiples instituciones siguen trabajando y consiguiendo éxitos en la mejora del mundo.
Este tema tremendamente controvertible y merecedor de análisis de los expertos que puedan aportar más y mejores análisis y datos, es la inesperada trastienda de la insólita “Tomorrowland”, del director Brad Bird. Una producción de Disney realizada por quien hiciese una de las mejores películas de Pixar, “Los increíbles”, y la cuarta parte y mejor película de la saga “Misión imposible”.
El tráiler, look visual e informaciones más superficiales que hemos recibido sobre “Tomorrowland” invitan ciertamente a no tomársela ni remotamente en serio, como muestra del ternurismo y barata espiritualidad sermoneante de la casa Disney.
Sin embargo la propuesta es una de las más morrocotudas sorpresas del reciente cine americano.
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Bien es cierto que “Tomorrowland” ha de luchar contra un hecho que es difícilmente batible. Cómo prestigiarse y respetarse a sí misma como película sin las dosis de oscuridad y crítica, o constatación de la oscuridad, que son pertinentes para prestigiarse y respetarse a sí misma como película. Es decir, “Tomorrowland” no pone de relevancia el oscuro entramado de poderes que impide la mejora del mundo, no critica ni se refiere a su invencibilidad. Tampoco los obvia, ni pone irresponsablemente en nuestras manos la mejora de la vida. Pero de otro modo uno se pregunta el por qué esa por otra parte necesaria constatación tiene tan buena prensa. Constatar que todo es negro y que estamos derrotados es fácil, pero ¿cuál es el camino?, ¿cuáles son las posibilidades?. ¿Ninguna?, ¿constituye eso una fuente inagotable de cine y encima de cine prestigiado?.
“Tomorrowland” es una película que deja interrogantes sobre la mesa acerca del camino hecho y del camino por hacer. Deja un estímulo que roer, muchas preguntas sobre  los medios de comunicación y qué intereses hay tras su enfoque de las noticias y sobre todo muchas preguntas sobre qué camino tomar.
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En un determinado momento aparece una cita de Albert Einstein sobre la importancia de la imaginación sobre el conocimiento. Y en su tramo final, la mejor escena nos trae una selección de personas que dice mucho sobre el devenir del mundo. No se trata en su totalidad de artistas o científicos sino de gentes que se dedican a algo, mundano o profundo, concreto o abstracto, que suponemos que realizan con amor y buscando las opciones más creativas y divergentes posibles.
Uno de los indicadores de mejora que necesitamos es un sistema educativo que prime la imaginación sobre el conocimiento. El conocimiento es sin duda una herramienta, pero los cambios no los traerá un conocimiento mecanizado sino la capacidad de trabajar en tu disciplina con amor y encontrar nuevos caminos que nadie se había planteado o había querido plantearse.
“Los que no se han rendido” son los que encuentran ése otro camino, que es la única salvación o el único camino posible, un factor de mejora, o sin ponerse apocalípticos, el factor de mejora que nos ha traído hasta aquí.
Disney's TOMORROWLAND Frank Walker (George Clooney) Ph: Film Frame ©Disney 2015
Y todo este ostentoso andamiaje científico-filosófico, que podría hacer parecer a “Tomorrowland” aquello de lo que se la acusa, un film de tesis, no aparece como lo cuento en la película. En absoluto. Si podría parecer antes de verla que Brad Bird ha rebajado sus pretensiones, es todo lo contrario, nos entrega una narración perfectamente pulida y trabajada, que no esconde sus ropajes de cuento fantástico, de metáfora de un mundo en descomposición que necesita seguir en lucha. Bird prioriza siempre la acción sobre la reflexión, pero la reflexión se desliza habilidosísimamente tras cada uno de sus planos. Nunca cae en la tentación de martillear con todo aquello que yo les cuento que he inferido sobre la película.
“Tomorrowland” es una valiosa y valiente obra que hace dudar, no ofrece esa crítica sombría que es precisamente aquella que nadie discute, aquella que provoca un pensamiento uniforme. A partir de la mirada a cámara de dos personajes y de dos historias bifurcadas que se encuentran con espontánea naturalidad, a partir de una insólita e irónica historia de amor fracasada entre un niño y una niña, “Tomorrowland” propone otra mirada, una más desacostumbrada y mucho más desafiante hacia nuestras seguras convicciones de adulto escéptico y desencantado.
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Cinematográficamente sólida y humanísticamente a la vanguardia. Quién nos lo habría dicho. Didáctica e iluminadora como “La invención de Hugo”, su mímesis en el mundo de la cultura, un alegato a favor del conocimiento y de su poder de transformación.
Que su propuesta de mirada acepte gente que mire  y acepte cambiar temporalmente el prisma no es fácil, pero ahí está la apuesta, elevada en tiempos donde la negrura, la acidez y la crítica es puro “stablishment”.
Ficha técnica
Título original: Tomorrowland. EEUU, 2015 Director: Brad Bird. Guión: Damon Lindelof, Brad Bird, Jeff Jensen. Fotografía: Claudio Miranda. Música: Michael Giacchino. Reparto: Britt Robertson, George Clooney, Raffey Cassidy, Hugh Laurie, Thomas Robinson, Tim McGraw, Kathryn Hahn, Keegan-Michael Key, Pierce Gagnon, Judy Greer, Matthew MacCaull, Chris Bauer Productoras: Walt Disney Pictures / A113 / Babieka Distribuidora: Walt Disney Studios
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